Festival Sahara Libre

Acerca del Festival

Sevilla y Jerez celebran en sus calles el FESTIVAL SAHARA LIBRE, concentrando el 26 de Mayo de 2012 el apoyo de más de cincuenta artistas mundiales a la resistencia del Pueblo Saharaui. Dibujando el grito ¡SAHARA LIBRE! en la retícula urbana de Sevilla (+EXTENSIÓN JEREZ) con murales, acciones, conciertos, baile, poesía, talleres y comida. Los artistas nos invitan a pasear por el centro urbano de la ciudad, descubriendo la realidad del conflicto del Sáhara Occidental y las visiones de libertad del pueblo hermano saharaui.
Esta actividad conmemora el inicio de las manifestaciones pacíficas realizadas en El Aaiún en Mayo de 2005, que llevaron a la cárcel bajo tortura a cientos de saharauis como Aminatou Haidar por reivindicar su derecho internacionalmente reconocido a un Referéndum de Autodeterminación, a la paz y a la libertad.
Es un grito común ¡Sahara Libre!

Una producción de la Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui de Sevilla-AAPSS,  con la colaboración de la Plataforma de Apoyo al Pueblo Saharaui de Jerez, la Facultad de Bellas Artes de Sevilla, CICUS, Voces del Sáhara, SAHARUPO y Grado Superior de Fotografía Artística de la Escuela de Arte de Sevilla e IES EUROPA Arahal.

LA ÚLTIMA COLONIA DE ÁFRICA

El conflicto del Sáhara Occidental tiene su origen en un malogrado proceso de descolonización, cuando en 1975 España entrega el territorio a Marruecos y Mauritania pese a las resoluciones de ONU que reconocían el derecho a la autodeterminación del Pueblo Saharaui. Esto provocó un conflicto armado entre el Frente POLISARIO y los estados de Marruecos y Mauritania, país que se retiró en 1979. Desde 1990, un alto el fuego dio paso a sucesivos planes de paz auspiciados por la ONU que siempre han fracasado, alargando más de 37 años el sufrimiento de un pueblo dividido entre la ocupación y el exilio. El muro de la Vergüenza de 2000 kilómetros de longitud construido por Marruecos es el campo minado más largo del mundo, con 3 millones de minas antipersonas. Atraviesa todo el territorio saharaui, obligando a la separación forzosa de las familias. A un lado, en las zonas ocupadas, la población soporta continuas violaciones de sus Derechos Humanos (torturas, muerte, detenciones ilegales, represión) y el expolio de sus recursos naturales. Al otro, en la inhóspita hammada argelina, sobreviven unos 200.000 refugiados en los campamentos de Tindouf con la ayuda internacional.

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